miércoles, 8 de julio de 2009

Guerra abierta entre panistas

Las corrientes del gobernador y del Comité Estatal se enfrentan por el control del partido; ambas organizaron manifestaciones contra su rival.

Lo que empezó el lunes como un cruce de declaraciones sobre el reparto de culpas por la derrota electoral, se convirtió ayer en una guerra abierta entre las corrientes panistas, que incluyó una protesta en la sede partidista para pedir la cabeza del dirigente Eduardo Rosales Castellanos y, en respuesta, se organizó una manifestación afuera de Casa Jalisco, finca pública donde habita el gobernador Emilio González Márquez, donde predominaron las mentadas de madre.
La mentada de madre fue el tono del conflicto entre políticos del actual partido en el poder. Y se acusaron de todo: de cínicos, de no tener hombría, de hacer negocios con el Macrobús, de vándalos, y de comportarse peor que un perro.
En el día, funcionarios de Emilio González salieron en distintos medios a culpar al PAN estatal de la derrota y pedir que, tal como hizo Germán Martínez a escala federal, Rosales renunciara a la presidencia ante el tamaño del descalabro.
Antonio Gloria Morales, funcionario del staff del gobernador, pidió la renuncia de Rosales pero también de todos los integrantes del Comité Directivo Estatal. “El comité estatal completo, empezando por su presidente, pero también el resto de los integrantes tienen, por decencia, por congruencia, que solicitar su renuncia”, pidió en entrevista radiofónica. A su vez Diego Monraz, funcionario responsable del Macrobús, reprochó al dirigente del PAN que usara ese proyecto de movilidad en campaña electoral. A esta petición se sumaron a lo largo del día el ex candidato Guillermo Martínez Mora, el alcalde zapopano Juan Sánchez Aldana y el director del SIAPA, Rodolfo Ocampo.
Ante estos reclamos, Rosales salió a los medios para denunciar que funcionarios estatales, desde oficinas públicas, organizaban “un asalto al PAN”. “Mientras en el partido cientos de abogados están trabajando en la defensa de nuestros triunfos, desde el gobierno del estado, en concreto desde las oficinas de Iprovipe que preside el señor Jorge Sánchez, se está organizando una manifestación, como parte de una decisión política que tomaron ayer [lunes] Fernando Guzmán, Herbert Taylor y Alonso Ulloa, para encabezar una toma por asalto del PAN”.
El dirigente también respondió a Diego Monraz. “El responsable del Macrobús dice que todo es responsabilidad del presidente del partido y creo que todos tenemos que asumir primero [la defensa de] los triunfos de nuestros candidatos. Me parece que ahí se revela una ambición terrible, primero nos mientan la madre y luego van por el partido”.
El deslinde de responsabilidad que hizo Emilio González el lunes seguía molestando a los dirigentes estatales y a varios candidatos, entre ellos a Jorge Salinas, quienes recordaron al gobernador que los temas que más reclamaron los electores a los abanderados del PAN fueron: la mentada de madre que el gobernador profirió a sus críticos en abril de 2008, los donativos a empresas y televisoras y el Macrobús.
Mientras se preparaban las movilizaciones por la tarde, la arena que escogieron los panistas para pelearse fue la radio. El nivel del conflicto fue subiendo a lo largo del día, a medida que los propios panistas escuchaban sus propias declaraciones. El candidato a diputado José María Martínez declaró a Notisistema que en el Macrobús hay “negocios particulares de quienes en este momento se aferran a defender lo que la ciudadanía desde antes del proceso electoral les dijo que no, y el día de la jornada electoral nos sancionó por esos errores, esa avaricia, esa ambición, esos negocios que en este momento están encabezando Diego Monraz y el propio señor gobernador”. El funcionario aludido, calificó de infundadas las acusaciones y pidió a su compañero de partido presentar pruebas.
Eran apenas las 15:00 horas y seguían los preparativos para las manifestaciones de la tarde.
Pasadas las 17:00 horas ocurrieron, como se habían anunciado desde la mañana, las protestas. De un lado, operadores políticos del gobernador organizaron una manifestación frente a la sede blanquiazul para pedir la cabeza del jefe estatal. Este grupo, de unas 500 personas, anunció que se quedaría en plantón afuera de la sede partidista hasta lograr la renuncia de Rosales.
Más tarde militantes de la corriente de Rosales y de Abraham González Uyeda, se apostaron frente a Casa Jalisco para exigirle a Emilio González que asumiera su responsabilidad ante el desastre electoral. En esta protesta hubo mentadas de madre y una lata de cerveza frente a la puerta principal de la casa de gobierno como “ofrenda etílica”.
Los conflictos entre las corrientes al interior del PAN no son nuevos, pero pocas veces había tenido tal nivel de encono con como el que se expresó ayer. Jorge Salinas, en declaraciones a la radio, ironizó acerca de que Fidel, el perro candidato de grupos anulistas, se comporta mejor. “Yo creo que hoy algunos funcionarios del gobierno estatal y desde luego algunos integrantes de la dirigencia estatal están demostrando que quizá los perros pueden comportarse mejor”.
Rubén Martín/Guadalajara, Jal. (Milenio)

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